martes, 3 de febrero de 2009

canto para después de mi muerte

una cortina de flores amarillas
detrás se adivina el cielo, pleno, sin nubes
cada pétalo extendido como los de una margarita o un crisantemo
cada flor un centro blanco y líneas negras que nacen
la luz juega con el viento en los petálos
silencio, solo el viento
no están fijas
solo la imágen les da esa ilusión
la cortina es solo ese instante
siguen
vuelan
queda el cielo azul, pleno
se adivinan las puntas de pastos crecidos
y corre el olor a humedad

3 comentarios:

Richard dijo...

buenas salenas cronopio cronopio!

buenisimo! me gusto mucho!
asi que te gusta oscar wilde?
que estas leyendo ahora? re chusma yo jeje

abrazo!

Jimena dijo...

imposible leer un solo libro, se leen varios libros a la vez, y de esa mezcla que más que incorporarse envuélvenlo a una o uno en sus mundos y universos deplegados intenta uno o una habitarlos de alguna manera ... ultimamente: mucho Cortázar, F. Cheng, Baricco, Fowgil y se mecha con infinitas lecturas cortas, poemas ... imposible... esta lista es imposible (como todo lo que no puedo escribir)

Richard dijo...

buenas salenas de nuevo!
imposible es la respuesta que esperaba.
hasta antes de volver a despedirnos cronopio cronopio!
saludos