sábado, 31 de enero de 2009

tiempos

dialécticas
ser-no-ser
yo-no-yo
espacio
estar-no-estar
afueradentro
tiempo
mover-no-mover
fluir-no-fluir
estancar-fluir
entre tanto
entre
siempre en el límite


tiempo 1 | ahogo

Bien, de acuerdo, como querais,
si, sí, blanco
eso, así, muy, muy blanco
cegadoramente blanco
como haber llegado al mismísimo centro
y no ver, no sentir
nada
eso, nada
silencio
monstruosamente
silencio
como si no pudiera seguir respirando
solo hasta ahí
ahogada
atiborrada
de una melancolía indescriptible
no por lo perdido
por lo perdible
por lo frágil

la imagen es la de un grito ahogado
siempre vuelve el agua
serenate, por favor, serenate

las calles seguirán calles
este atardecer morirá
el pecho subirá nuevamente
respirá, eso
una vez que lo lograste
solo una vez, ahí está
todo, ya pasó

como si un tren no fuera suficiente
desde adentro o desde afuera
¿Por qué estoy muriendo?
la explicación solo suma imbecilidad
¿Por qué?
No importa, el hecho, la situación es la siguiente
te resbala algo, por la espalda,
camina como si fuera una araña,
el tema es que ya no sabés qué se siente
qué se siente su ausencia
que no esté aguijoneándote
porque te lleva al olvido
no tengas miedo... no tengas ese terror
sabés que la equivocación en este caso
es como una bendición
aunque todo suene como una cachetada
de rosario de pétalos de rosa

si esto es o no es así


quisiera no tener este espanto
quisiera no tener el miedo de mi [iba en mayúscula]
quisiera que esta bestia que me impone se calle
quisiera, mil veces quisiera


silencio
shhh
eso
basta
yo
silencio

esto es lo que quisiera
que no
esté el enfrentamiento
que no ganes ni gane
dar-nos
entregar-nos
recibir-nos
reptar-nos
nos
sís


tiempo 2 | respiración

mi cuerpo necesita llorar
esporádicamente
cada lágrima
una palabra que no existe
una parte de una belleza
inagotada
solo decantada en ella [la aclamada lágrima]
cada porción de humedad recorriendo mi cara

entonces se que entiendo
solo porque mi corazón late a su ritmo
se que se conmovió, que mi cuerpo se conmovió
que este
androide retardado luego respira
se agota y finalmente
gracias a una brisa
respira



jueves, 29 de enero de 2009

re-leo

el azar
eso, lo que querías,
el suceso puramente contingente
no se puede cien por ciento
algo tiene que haber antes
sino no sos, pibe
M. Curcuming, Sleeping over your desk [traducción propia]

es eso
un pequeño león
re-leo
vuelvo
piso
pero piso porque quiero
no por melancolía

re-leo
veo en el tiempo
veo
anteojera de por medio, siempre

aca viene lo difícil, para qué negarlo

yo
no-yo
esto
que es
qué es

justo ahí es donde quiero estar

yo-no-yo

suspendo
punto
.

viernes, 23 de enero de 2009

diva(gue|n)

está todo concentrado ahí pero no se dónde

¡ja! ¡Qué manera de descentralizar!

jueves, 22 de enero de 2009

baires

baires, baires y se me desdibuja un nombre
pienso en un bondi entre Zárate y Capital
y él deja escapar un baires
y yo pienso , guau, es esto, toda la porteñitud, Baaaireeesss
tan canchero
y yo voy en esto bondi, que para mi era a lo sumo micro
entre Zárate y "la capital"
con un blanco mortecino en mi piel
y mi bisa en Zárate
con su canario amarillo en una jaula
que toca con el dedo
y va y viene
y yo miro
y él me canta
y mi bisa me mira
y me canta en tano
su marido le dijo antes
versos en el oído
era hombre de Leandro Alem
sí,
pero marchó
ante la sangre
marchó
fue eso
aah
bisa
pies en la tierra
bisa
miles de grietas
bisa
abue
madre
yo
no soy de nadie
de nadie
como las hojas
que hoy se pegaron a mi nariz

de nadie
más que tuya
como la brisa
como mil brisas
quién sabe
¿no?
quién sabe
baires

miércoles, 21 de enero de 2009

corso a contramano

esto es lo que no soy
es lo que lo que es cuando no soy enfrente desde donde soy
esto es lo que soy (no-soy) por seis horas diarias
el resto, el resto del tiempo soy
ahi sí, hay mauses, panaderos, pajaros marrones,
arlequinas, un corso brillante, una marcha fúnebre (pero bien orquestada)
un requiem, un paseo, muchas tintas, colores, negro y blanco, blanco y negro,
eslovenias, francias, holandas, italias, rutilantes, azules
problemas metafísicos que nunca entiendo (pero me divierten)
problemas estéticos que creo y en los que me revuelco, ah eso, sí,
revolcarme, sí, contra la tierra, como Maus, de espaldas, llamando para que me rasquen
sí, sí, ahí sí



en el momento en que acabo de matar todo sobreviene la oscuridad,
(no. no era esa la palabra), lo que sobreviene es la soledad,
sobre-viene, subrepticiamente, subre.
muertos los ancestros y todos sus rastros
sobreviene la dejadez
sobreviven los fantasmas malditos de la imposibilidad
ese moho que me cubre,el no podrás, sin nosotros, no podrás
nosotros son todos, todos los que con sus ojitos dulzones acarician
cada mañana para decirme: acá estás cómoda, tenés tu pancito diario
acá... y marche la imbecilidad en un corso a contramano ¿qué demonios
querrá decir un corso a contramano? solo eso, una frase que se me pegó
y que creo que quiere decir algo, que no estoy segura,
pero qué importa, acá lo que importa es el contra-mano
tendría que ponerme una mano, plaff, idiota
listitas:
- hacer x (no tengo ganas)
- después de x, hacer y (no tengo ganas, porque no tenía ganas de x)
- después de y hacer z (cómo demonios llegaré a z?)
- después

- después
listitas diarias
lo que tengo ganas va sin listitas, va
las listitas crean ese ser asqueroso oficinista que pasea imbecilidad
cruik, cruik, zapatitos crujientes sobre plástico gastado de piso de oficina
cruik, cruik, y la mejor idiota, acá presente para todos mis compañeritos
cruik, cruik, esta mujer se droga todas las mañanas
no entienden, o eso, o me mato... o eso o me muero acá adentro
cruik, cruik, las vacaciones, cruik, el registro, cruik, que me paguen
cruik, el alquiler, cruik, RRHH, cruik, cruik, el bicho-come-cabezas
cruik, abre la boca, cruik, la cierra, cruik, mastica,
cruik, cruik, frota sus patitas, me mira con sus ojitos brillosos
cruik, cruik, cruik, nosotros somos normales,
cruik, no necesitamos cobrar para irnos de vacaciones
cruik, no necesitamos drogarnos para trabajar
cruik, cruik, cruik.

martes, 20 de enero de 2009

el decano miguel angel

el decano de la facultad de medicina se llama Miguel (me podés decir Miguel Angel), el problema - me cuenta- es que la policía no le cree. Curiosamente sabe de informática, porque en su cabeza hay un circuito que -él dice - me va a ayudar a abrir muchas puertas (como la de Arredo que están arreglando en Pueyrredón y Santa Fe y él señala con un dedo). El tema es que me puede enseñar geografías, caminatas para que no me maten de un balazo (a vos, que sos tan bonita).

- me tengo que ir Miguel Ángel

y bajo a tomarme el subte D. Dejo al decano de medicina mugroso y oliendo a muchos días de calle con su vaso en mano y gesticulando en el aire para que vuelva

julito: en alguna retorcida forma, esto es tu culpa.

130

estaba pensando en el aguila, el lince, las tortugas, un panadero en Independencia y Perú -de los chiquititos, el que solté el domingo era parecido-; y Alem tenía sus boulevards con pétalos rosas, pasaron frente a mi uno a uno y yo los tomé como las cuentas de un collar porque venía: boulevard-pétalos-farol-pétalos-cartel-pétalos-fin-boulevard-calle-boulevard-pétalos...
y el capítulo 84 a medio-leer
Etienne, la hoja, los panaderos, el domingo, los pétalos, el domingo-lunes, el lince, el águila, las tortugas

l'impasse, debería subir el texto de la lucha

segund(a|o)s

él agujereaba el tiempo
dos días y medio de esa frase [rayuelando]
él estaba-noestaba
vacío...puuuhhh...puuuhhh...jrff..jrff
él quería salir-corriendo
bruuuuuum...bruuummm...esto resvala
él a veces, él se-hacía-presente
ya ni se... qué puedo saber

es la segunda lectura
eso es lo que causa
tiempo de segundas lecturas
¿es eso?
la primera vez no leo
habito
la primera vez me paseo, estoy
en la segunda tomo distancia
pero siempre es la primera la que vale(?)
porque no siempre hay segunda


ok,ok,ok: vale como reseña, vale. Capítulo 3. Segunda lectura de rayuela... creo que habrá más reseñas... creo que me voy a perder infinitamente en este texto... ya tendré tiempo de recobrarme... mientras tanto...

sábado, 17 de enero de 2009

gateos



cuatro tiempos en dos años
Oliveira volvió, chabón, eso no se hace
no puedo seguir leyendo
porque se que no puede ser
como una película de esas que
de tan malas me dan bronca
porque me hacen llorar
ellos vuelven
me van a hacer gastar la
cama de gateos
el otro día le di cuatro
vueltas, también cuatro
Maus se quejaba porque
le había hurtado el rito
¿Quién sos vos para
robarte mis gateos?
solo un gato gatea
el hombre no vuelve

jueves, 15 de enero de 2009

górecki

pater-land-pater-land-pater-land-pater-land-pater-land-pater-land
merde
y bollo
maldita estirpe
--------------------------------
niente
nessuno
--------------------------------
tránsito inoportuno
muerte, muerte, muerte
--------------------------------
qué hace falta
qué
preguntale a ella
pedile que me suelte
--------------------------------
G
R
I
T
O
----------------------------------------------------------------
Quasi una fantasia |Already it is dusk
¿cómo puede ser?
vos
bestia
no podés entenderlo
y me hablaste sobre violines
mentira
qué sensibilidad ni qué flautas

lo escucho hoy y te veo, desgracia
¿cómo lo pudiste entender?

¿cómo pudiste?

te vas como siempre te fuiste
como animal maldito

incomprensiblemente sensible
incomprensiblemente animal
incomprensible
incomprehensible
te vas
te vas
baste

bestia

martes, 13 de enero de 2009

ella


sales

esto es solo un lugar
lo demás es puro espacio


llanto por treinta y seis monedas de cinco centavos, solo por eso, por la estúpida razón de un aumento y las cosas que no colaboran, eso, eso fue lo que recorrió estúpidamente mi cabeza y las consecuencias se hicieron sentir, el rechazo de la imbecilidad, el cuerpo es sabio, me sacudió un intervalo pequeñísimo de tiempo el esternón, y algo se estrujó, ojos vidriosos y que la cajera por favor no se diera cuenta, un puñado de monedas atravesó el círculo vacío de vidrio que separaba nuestros cuerpos, y eso fue suficiente, segunda arremetida, y un chorro de agua se deslizó imprudentemente por mi mejilla, tomé el puñado y hui literalmente del lugar, sorteando convenientemente al guarda de seguridad, mirando el piso, viendo como el reguero de lágrimas se desparramaba por el suelo del banco.

la viscosidad del espacio nuevamente en aumento, yo y mi tijera, siempre a mano para abrirme camino, y un libro latía. Lo tomé ansiosamente, nuevamente su tapa naranja se deslizó prudentemente bajo mis dedos y retomé una caricia, la retomé allí donde la había dejado y él nuevamente me devolvió sus letras y me colmó y sonreí, la sal se requebrajaba bajo mis mejillas, guardé la tijera, ya no la necesitaba, el espacio se acomodó, volvió a ser transitable y bajé en 9 de Julio y ella de nuevo, nuevamente, con un libro de Aldous Huxley bajo el brazo y una mandrágora, sus zapatos se habían convertido en vestido y el resto era rosa, salvo un brazalete a rayas, perfecto. Ella es perfecta. Ella es hermosa. Corrí tras ella, estaba apurada y yo no quería perderla, y el espacio ya me envolvía, él circulaba por mi, él debía pedirme permiso para pasar, nuevamente Independencia y Tacuarí.

viernes, 9 de enero de 2009

cena de hoy: reseñas cruzadas

Es este un capricho, reunir escritores a dialogar, en mi propia mesa. Quien pudiera: estimado Julito, chère M. Cheng, los invito a una velada en casa; traiganse unos vinitos y dialoguemos (¿Tendré que esconder el gato?, bueno; Cortázar tenía a Theo... debería preguntarle a M. Cheng).
¿Qué capricho me lleva a traerlos a mi mesa? Pues bien, es a propósito de (al menos) dos cuestiones desarrolladas por vosotros y querría, en este humilde acto, presentarles mi encuentro con vuestros escritos ¿Qué endemoniada relación? Me mirarían ambos perplejos, un chino que escribe sobre estética y un argentino que discurre sobre cronopios y ensayos diversos; y es que, bueno, ambos, ambos toman una postura ante quien escribe y quien lee, ante quien de alguna manera contempla-activamente (*).

Darle una oportunidad a quien lee, dejarle la ventana
abierta para que pueda chapotear un poco, por estos mares de tinta, acríclico o el material que sea ¡Uy cierto!, claro, claro, Walter. ¡Cómo pude olvidarme de usted, por favor, acomódese por donde pueda...

¿Qué? ¿Por qué el hincapié en el acto creador? ¡Demonios! ¡Marcel! Sí, sí, perdón ¿Cómo he podido dejarlo afuera? Nuevamente, ¿Puede la filosofía china tener algo que decirnos? EL vacío y su lugar privilegiado, espacio de resignificación ¿Y la belleza? ¡Ah! ¡M. Cheng!, el sentido inaugural, el primer paso ¿Por qué el mundo es bello? Y la rosa que es bella porque sí, sin por qué ¿Es este? ¿Es ese un momento fundacional? 'Hay en se momento en que lo bello se hace presente un espacio vacío y un recambio, un intento de apropiación (del momento, solo del momento)? Llega la relación de la belleza y la vida, la belleza y la muerte, la belleza y el mal, el engaño.

Vuelvo entonces a Julio y sus pompas de jabon, ese desprendimiento del cuento, ese enfrentamiento a quien solo acumula técnicas. Se trata Julito de una cuestión estética, netamente estética ¿En qué momento el texto se desprende? ¿Cuando se separa de aquel supuesto yo-sábelo-todo? ¿Cuando se es donde no se piensa ?

En este juego el lector debe dejarse llevar porque no hay detención posible, ya hemos servido la mesa, solo resta comer o irse. Y aquí nos encontramos, rodeados en este encuentro, que reune un fluído tintal, un acto que arrastra las palabras, y sí; recreamos en este momento, le ganamos a lo que usted verá lleno, pero que es puro blanco que se puebla, es este el espacio en que Cheng nos sumerge, el vacío; cada trazo, una nueva línea, un nuevo recorrido, y esta posibilidad de recambio, mucho más visible en las artes plásticas, aunque la escritura; tal como nos contaba Julio, tiene eso mismo, la decisión de una palabra corta el espacio de posibles continuaciones, de posibles cruces, ritmos, como una línea trazada en un papel, como un color que llama a otro; y aquí, posibilitado por esta ausencia previa, por ese manchón borroso de quien toma la pluma, el pincel, el cincel o lo que sea, decide exorcisar, aunque no se trate de un demonio, y sea más un parto que un exorcismo, una criatura allí, en este contexto y en cualquier otro, es la primera línea la que lleva a la que sigue, y esa primera línea no está desnuda sino que surge en un espacio que buscó vacío; allí se explaya; explota.

Freno. Aquí escojo un punto; una disgresión. Solo un recuerdo puede decirles a mis invitados; creo saber a lo que se refieren, ese ser creado; que tan afanosamente construí para quienes querían escuchar atentamente palabras importantes; quedaba congelado... sin nada que decir; he abandonado la construcción de arquitecto, de planos, reglas y mediciones; he adoptado la que me han dicho vuestras palabras, no por vuestras palabras, ellas llegaron después, para reconfortar y aclarar un camino; seguir quitándole mata (muerte). Bien, M. Cheng, señor Cortázar; mis invitados principales, la vida busca la vida, se renueva, arrastra en su devenir ruidoso lo anterior; lo lleva, para refundarlo y crear y dar vida; apostar a la belleza y a la vida y frenar la reproducción de muerte.


(*) Hay una palabra adecuada para esto, supongo que es una reflexión/meditación...

Lo reseñado
Principal:
Cheng, Francois: Plenitud y Vacío. Capítulo: El vacío en la filosofía china. Editorial Siruela. Biblioteca de Ensayo.
Cheng Francois. Cinco meditaciones sobre la belleza. Primera y Segunda meditación. Siruela.
Cortázar, Julio. Prosa del observatorio. Editorial Lumen/Ediciones de la Flor
Cortázar, Julio. Último Round. Tomo I. Del cuento breve y sus alrededores. Siglo veintiuno editores.

Especiales:
Benjamin, Walter. Sobre algunos tema en Baudelaire en antología titulada "Sobre el programa de la filosofía futura" de Planeta-Agostini. Colección Obras Maestras del Pensamiento Contemporáneo

Duchamp, Marcel - readymades.

jueves, 8 de enero de 2009

arlequina

el tiempo,
máquina bestial,
no se detiene,
el tiempo,
ficción encantadora
duración prometedora o demoledora
sigue rodeándonos, sigue, se perpetúa,
vuelve, da la vuelta a la esquina.

enero en Buenos Aires tiene una ventaja, o al menos una, el subte circula semi-vacío; se puede viajar leyendo, apoyada contra la pared del primer vagón y oyendo no atentamente (oir no es lo mismo que escuchar, alumna, usted oye pero no escucha ¿me escucha?) a los maquinistas que discuten acaloradamente mientras mueven una (siempre veo una) palanca. Ella bajó en 9 de julio conmigo; hizo la combinación con la línea C hacia Constitución; entonces solo alcancé a ver su collar de arlequín, de madera coloreada; deseando fervorosamente que fuera mío, que estuviera en mi cuello, aunque también pensé si no sería tan incómodo como el collar que le regalé a Maus para navidad, quien al principio no se quejó del adorno verde brillante pero que me hizo pensar que había adquirido pulgas porque no dejó de rascarse el cuello hasta que se lo saqué y después por dos días más. El subte frenó en Independencia y bajé como acostumbro los últimos días (tanto la línea C como la E tienen en ese lugar una estación con el mismo nombre, curioso, no suele suceder), la chica arlequina caminaba nuevamente unos pasos delante, subía mecanicamente la escalera mientras leía un libro, y yo con mi libro naranja de Cortázar, con esas ganas de seguir leyendo su ensayo narrativo, pero no, no desarrollé ese don de lectura-subida-mecánica-por-la-escalera; esta imposibilidad me permitió contemplar más detenidamente a mi arlequina; llevaba una explosión de colores, una pollera azul, una remera verde con dos tiradores en lineas multicolores, su collar salvajemente decorado, y remataba el conjunto una cartera con un entrecosido de papeles, tiras de colores, muchos, muchos, no pude contarlos, pero estaba el rojo, el verde, el violeta, el amarrillo, el naranja. Cuando terminamos de subir la escalera ella guardó su libro, y rodeo amorosamente su cartera, protegiéndola, porque el peso del libro era más de lo que la pobrecilla podía soportar. Subimos la segunda escalera que nos saca de ese hoyo mal ventilado y nos conduce a la mismísima avenida 9 de Julio y en esta ocasión tuve la oportunidad de mirar sus pies, calzaba unos zapatos charolados en azul francia, muy de moda la temporada pasada, ella los llevaba con el resto de sus colores y qué importaba la temporada; bellísima, tenía el cabello sujeto por un elástico violeta. Salimos, ya en Independencia tomó la brusca decisión de cruzar la avenida; sin aviso previo; claro, en esta altura del año está reparación y completamente cortada, así que la seguí, por el solo hecho de seguir contemplándola desde atrás; una vez abordada la vereda regalome el gesto del día, soltó su elástico y dejo caer un racimo de bucles, perfectos, y como si esto fuera poco, sacudió su cabeza y comenzó a acomodarse uno a uno sus bucles, dobló en Tacuarí. Dobló en Tacuarí.

miércoles, 7 de enero de 2009

juegos de muerte

algunos, señores, algunos, pese a toda su inmundicia, buscamos desplazarnos por los espacios que dignan olvidar, malditos, malditos, padres de la muerte; algunos, queridos señores, nos dignamos a no olvidarlos y sin embargo nos aventuramos a vivir, porque si por vosotros fuera, señores, nosotros ya estaríamos muertísimos en vida.

sábado, 3 de enero de 2009

juego eterno

del otro lado de la mesa ella mece su guadaña, sostiene en su punta el tiempo, sacude los segundos; se estira y su mano esquelética tambalea en la mesa, - el equilibrio se nos fue hace mucho mi niña -, se empeña en llamarme su niña, como si tres décadas no fueran suficientes para librarme de ella. Me mira con su dulzura espesa, aguárdame, con su protección asquerosa, con su pavor de vieja sirvienta, sierva del tiempo de los otros, muerta a su propio tiempo. ¿Qué faltará para librarme de tus inmundicias de abismo? ¿Qué faltará para que mueras tu eterna muerte? ¿Qué?